TRABAJAS GRATIS Y NO LO SABES…

Durante años, los camioneros asalariados hemos trabajado de manera inconsciente para nuestras empresas creyendo que nuestra jornada laboral estaba definida por el reglamento europeo CE-561/2006 sobre tiempos de conducción y descanso…

Sí, ese mismo reglamento que

aprendimos en las autoescuelas haciendo el CAP entre almuerzo y almuerzo…

Pero no nos dábamos cuenta de una cosa: El CE-561/2006 pone límites a las pausas mínimas de cada día y de cada semana, a los tiempos de conducción diarios, semanales y bisemanales… pero no pone ningún límite anual…

Nosotros seguíamos felices y contentos, intentando que todo lo que no fuera conducción quedará registrado como “pausa” en el tacógrafo, de esa forma optimizamos el tiempo y podíamos trabajar más horas y llegar más lejos, no servía de nada registrar el tiempo de “otros trabajos” o el de “disponibilidad”, a fin de cuentas, nadie nos denunciaba por ello.

El problema llegó con la crisis. La mayoría de los empresarios no dudaron en rebajar sustancialmente las retribuciones en forma de complementos que teníamos para ajustar sus cuentas de resultados, nos mintieron con la excusa de que cobrábamos por encima de convenio y que las empresas no podían sostener aquella situación económica sin recortar derechos.

La mayoría callaron, no eran tiempos para levantar la voz, muchas empresas estaban cerrando y tirando gente a la calle. Muchos no encontraban trabajo durante meses y los que lo tenían preferían conservarlo cediendo sus derechos y en ocasiones hasta su propia dignidad.

Pero no todos callamos, algunos protestamos y paramos los pies en el suelo. Ni que decir cabe que pagamos las consecuencias mientras nuestros compañeros miraban para otro lado, en el mejor de los casos.

Eso nos obligó a investigar mejor nuestros derechos, a buscar la mejor forma de defendernos y encontrar soluciones que pusieran freno a los abusos patronales.

Habíamos tenido la respuesta delante de nuestras narices durante más de 20 años y no nos habíamos percatado de ello.

Una de las primeras cosas que haces cuando quieres defender mejor tus derechos es informarte, y el primer sitio donde buscar información es en tu propio convenio provincial.

Cuando consultas en tu propio convenio el apartado de la jornada te encuentras con unos datos sorprendentes. Resulta que la jornada semanal es de 40 horas semanales y la jornada anual es de 1800 horas (según convenio, pero por ahí anda la cosa, 26 horas arriba, 26 horas abajo…).

Lo siguiente que haces es coger una calculadora, porque en ese mismo momento unas alarmas empiezan a sonar en tu cabeza, y empiezas a poner números y más números…

Es entonces cuando los primeros cálculos te hacen darte cuenta de que trabajas mucho, muchísimo más de la cuenta y sin embargo, no te lo pagan…

Empiezas a decirle a la calculadora que trabajas unas 45 horas (de conducción) a la semana, porque pocas veces te quedas lejos de las 90 horas bisemanales, y eso significa que de promedio haces 45 horas de conducción a la semana. (Aunque tú convenio te pone bien clarito que la jornada semanal son 40 horas).

Luego te preguntas, “coño, si hago 45 horas cada semana, ¿Cuántas semanas necesito para llegar a las 1800 horas anuales?. Bien, la respuesta es 40 semanas. ¡¡¡40 semanas!!!, Joder, si el año tiene 52 semanas…

La siguiente conclusión a la que llegas es que realmente te corresponden 12 semanas de vacaciones y no sólo 4…

Empiezas a cabrearte, te cabreas mucho, porque acabas de darte cuenta de que llevas varios años trabajando gratis al menos 2 meses cada año para tu jefe, y empiezas a recordar las broncas, las “putadas”, los fines de semana tirado fuera de casa, los rebotes, y hasta ese triste lamento de tu jefe convenciéndote de que deberías estar agradecido de tener trabajo y del “sacrificio” que hace la empresa para pagar las nóminas… ¿Pero qué nóminas? Sí estoy trabajando gratis dos meses!!!

Pero espera, porque después, te enteras que los tiempos de carga y descarga, el tiempo que pasas repostando el camión, revisando niveles, los despachos de documentación, la limpieza del vehículo… todo eso, se considera también tiempo de trabajo efectivo (que se registra en el tacógrafo con martillos) y que por supuesto tampoco te pagan…

Así que coges la calculadora y te das cuenta de que al cabo del año son otras 160 horas aproximadamente que pierdes, OSTIA!!! Otro mes de trabajo que le has regalado a tu jefe por la cara!!!

Lo mejor viene cuando le explicas a tu jefe que trabajas tres meses más de la cuenta y que no te lo paga… ¡Rayos y centellas, lágrimas y cólera! ¿Pero cómo eres tan insensato para reclamar esas horas? ¿No te das cuenta de que si tú jefe tiene que pagarte lo que te pertenece según tu convenio la ruina de la empresa está asegurada?

En el mejor de los casos, tu jefe accederá a compensarte con tiempos equivalentes de descanso, es una opción que también recogen los convenios, ¡pero atención! siempre de común acuerdo con el trabajador.

El problema es que tu jefe después se da cuenta de que si paras tres meses y para el camión también, los números no salen y trata de convencerte de que si no trabajas, no cobras dietas, no cobras kilómetros, no cobras pluses, etc, etc y pierdes dinero, pero no es cierto, no pierdes nada, al contrario, si trabajas esos meses le estás regalando el salario, estás trabajando por la comida, y en ese momento, eres ya más miserable que aquellos conductores de los países del este que tanto criticábamos antaño ¿Te acuerdas de los Willi Betz? Pues eso…

Lo que tú jefe no te va a decir, es que también tienes la posibilidad de acumular todo ese tiempo y cuando llegues a las 1800 horas de trabajo efectivo, por ejemplo, a finales de Septiembre, puedes irte a trabajar a otra empresa hasta que comience el año siguiente, pero sin darte de baja en la empresa en la que vienes prestando servicio. De esa forma puedes cobrar de las dos empresas, de la eventual, el sueldo y las dietas que te correspondan, y de la principal, el salario más los complementos consolidables, salario base, antigüedad, pagas extras… etc, etc.

Debes tener en cuenta que tú tienes establecido por convenio un salario anual que se te paga mes a mes a razón de las 1800 horas que estipula el convenio, por eso, cuando tú alcanzas el límite de la jornada anual, tú ya has cumplido con tu contrato, pero la empresa no, porque al pagarte mensualmente, todavía debe satisfacer las mensualidades pendientes para esas 1800 horas. Por eso tú puedes disponer de tu tiempo restante como te parezca (descansando o trabajando en otro sitio) pero la empresa debe seguir pagándote los salarios fijos, y por supuesto debe reservarte tu puesto de trabajo, faltaría más.

Otra cuestión diferente es que quieras reclamar las horas impagadas, (sólo puedes reclamar un periodo de un año atrás). Lo más recomendable es que te busques un buen abogado laboralista especializado en transporte. Llévale tus nóminas, la descarga de tu tarjeta (guarda datos de más de un año) y tu contrato.

El abogado calculará las horas extraordinarias semana a semana, y todo lo que pase de cuarenta, lo sumará y lo reclamará al precio que estipule tu convenio más un 10% de intereses legales que estipula el Estatuto de los trabajadores.

Ahora que ya sabes todo esto, comprenderás la importancia de llevar un registro mensual de actividades. Debes saber que la empresa está obligada a facilitártelo cada mes junto con la nómina si así lo solicitas.

De esa forma sabrás cuando tienes excesos de horas y podrás negociar con la empresa la forma de compensártelas, aunque solamente puede abonarte un máximo de 80 horas extraordinarias al año. El resto debe compensarlas con tiempo equivalente de descanso.

Merece una mención especial el convenio de Murcia, ya que muy hábilmente, la patronal consiguió incluir hace años una cláusula de kilometraje que compensa las horas de presencia y las horas extraordinarias, y a pesar de que se denunció porque contraviene un principio legal incluido en el Estatuto de los trabajadores que dice que las horas extraordinarias jamás se pagarán por debajo del valor de la hora ordinaria, los tribunales españoles decidieron que era legal, y hasta que los tribunales europeos no enmienden la plana (igual que en otros muchos casos) los compañeros murcianos no pueden aplicar las regulaciones de los excesos de tiempo de trabajo como los demás trabajadores, y aunque nos consta que los componentes sociales de la mesa negociadora del convenio ponen todo su empeño en rectificar el error de la judicatura, sería necesario el apoyo del resto de compañeros que trabajan en empresas murcianas, así lo tendrían muchísimo más fácil para forzar un buen acuerdo que elimine esa cláusula.

(Dedicado a nuestro compañero Tomás, que tras aplicar los conocimientos aquí expuestos e irse a su casa a disfrutar de su merecido descanso, nos pidió que compartiéramos esta información con todos vosotros para que podáis hacer lo mismo que él, cada año)

 

1 pensamiento sobre “TRABAJAS GRATIS Y NO LO SABES…

  1. Realmente cuanto dejaremos dejaremos de regalarle al jefe nuestro trabajo, lo gracioso es que hablas con compañeros y lo primero que te dicen es ” yo no pongo los martillos porque me conviene a mi, asi miestras descargo hago el descanso y puedo salir pitando”, ¡¡¡PERDONA!!! Es incomprensible que haya gente a la que le interese regalar sus horas de trabajo al jefe.

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